viernes, 19 de agosto de 2011

Aspectos preventivos en el equilibrio hidroelectrolítico (enfermedad por calor).

Recomendaciones. 
1- Reducción de la actividad física o modificaciones según las condiciones ambientales. 


2- Hidratación correcta. - Beber 240 c.c. de agua fría quince minutos antes de la competición. - Seguir bebiendo antes de que haya sed. - Seguir (aun sin sed) bebiendo 240-350 cc ó 100-150 cc,según edades, de líquido cada 20-30 minutos durante el ejercicio. - Beber siempre que haya sed sobre todo si hay exceso de peso o elevada temperatura y humedad. Seguir bebiendo tras la sed (si sólo se bebe lo que se tiene sed, sólo se restituye medio a dos tercios del líquido perdido) y cuando haya factores de riesgo ambientales, sería recomendable pesarse antes y después, para reponer por kilogramo de peso perdido\un litro de líquido. 
3- Acondicionamiento anticipatorio. Se consigue con el entrenamiento previo, en términos prácticos le aconsejaríamos a un adolescente no entrenado, un ejercicio aeróbico de al menos treinta minutos y cuatro días en semana; esto consigue el acondicionamiento cardiovascular. 
4- Incremento gradual (aclimatación) al esfuerzo físico. Se consigue gradualmente durante 8-10 días previos a ejercicios importantes con temperaturas elevadas. 
5- Elección de líquido rehidratante: no hay evidencias científicas para pensar que son necesarios aportes electrolíticos o de glucosa para la rehidratación del deportista. El agua a 12-13 grados centígrados parece ser la bebida ideal de restitución 
6- Ropa apropiada: debe ser ligera. 
7- Los adultos que supervisan las actividades físicas de niños de corta edad y también en niños con sobrepeso, deben responsabilizarse de modificar la actividad en condiciones ambientales de riesgo o peligrosas. 
8- El conocimiento de los primeros síntomas y su abordaje permite un diagnóstico precoz que es la base de la prevención secundaria:

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