sábado, 14 de mayo de 2011

MASA QUEBRADA PARA TARTALETAS


Cantidades para unas 20 tartaletas de 4 cm. de diámetro.
250 gr. de harina fina.
125 gr. de mantequilla, o margarina o manteca de cerdo, o dos de ellas mezcladas por mitad.
1 cucharada sopera (no llena) de aceite de cacahuete.
1⁄2 cucharadita (de las de café) de sal.
1 huevo.
1 vaso (de los de vino) de agua (más o menos según la clase de harina).
Poner la harina mezclada con la sal en una ensaladera, procurando echarla con una
cuchara sopera en forma de lluvia para que se airee. Añadirle la manteca que se haya elegido, el aceite y el huevo, mezclando estos ingredientes con la punta de los dedos, hasta que se forme una especie de. serrín gordo. Esta mezcla debe hacerse rápidamente para que la grasa no se derrita. Añadir entonces el agua fría poco a poco hasta que se desprenda de las paredes toda la masa. Amasarla con las manos un poco (lo menos posible) y formar una bola que se dejará una media hora en una ensaladera, tapada con un paño y en sitio fresco. Se espolvorea de harina un mármol y entonces se estira la masa con un rollo pastelero hasta dejarla bastante fina. Se moldea en unos moldes
pequeños redondos o alargados, untados con un poco de mantequilla o aceite fino. Se pincha con un tenedor el fondo y se ponen unos garbanzos o unas judías (secos) para que no se infle el fondo de la masa, v se meten en el horno medianamente caliente hasta que estén doradas las tartaletas.

Al sacar del horno se vuelcan enseguida quitando los moldes y cuando las tartaletas están frías se guardan en una caja de metal —si se quieren dejar hechas con un poco de anticipación.

No hay comentarios:

>