martes, 22 de febrero de 2011

Tratamiento de la candidiasis oral y vaginal - AJO (Allium sativum )

AJO
Nombre científico: Allium sativum (1)
Nombre común: Ajo. (1)
Otros nombres: Ail, lay (1)
Nombre en inglés: garlic (1)

Descripción:
Planta herbácea con bulbos divididos, de unos 50 cm de altura. La planta produce flores entre rosado y morado en los meses de julio a setiembre. El bulbo es odorífero. Sobre el bulbo basal, que va cubierto de raíces, se dispone el principal alrededor del cual están los llamados dientes de ajo.
Parte utilizable:
Los bulbos jóvenes, bulbos secos y aceite.

Composición química:
El ajo fresco es fuente de numerosas vitaminas, minerales y elementos traza. El ajo posee el contenido de sulfuro más alto que cualquiera de las plantas del género Allium.
Dos elementos traza, germanio y selenio, se han encontrado en cantidades detectables y se han relacionado con el efecto antitumorígeno del ajo .
Otros elementos traza encontrados en el ajo son el cobre, hierro, zinc, calcio, potasio y aluminio. El ajo contiene acerca de 0,5% de un aceite volátil compuesto de sustancias sulfuradas (dialildisulfuro, dialiltrisulfuro y metilaliltrisulfuro).
El bulbo contiene un aminoácido incoloro e inodoro llamado aliina (Salil-L-cisteína sulfóxido) que no presenta actividad farmacológica en su estado natural. Cuando el ajo se tritura o se fermenta, se libera la enzima aliinasa, la cual convierte la aliina en ácido 2- propenesulfónico, el cual se dimeriza a la forma de alicina (C6H10OS2).Se reporta que un 1 mg de aliina produce 0,458 mg alicina. La alicina posee propiedades antibióticas, antimicóticas, reductoras de lípidos, antioxidantes y fibrinolíticas, y es la responsable del olor característico del ajo triturado. Estudios recientes sugieren que los extractos de ajo inhiben la síntesis del esterol y del colesterol debido a sus compuestos sulfurados.
El ajo contiene vitamina A, B1 y vitamina C. Se encuentran, también, hormonas que actúan de forma similar a las hormonas sexuales femeninas y masculinas; fermentos, fosfolípidos como la colina, ácido hidrorodánico y yodo.
El bulbo contiene 117/100g de calorías; 65,0% de agua en el ajo fresco y no menos del 7% en el ajo seco; 3,5% de proteínas; 0,3% de grasa; 27,4% de carbohidratos; 0,7% de ceniza; 18mg/100g de calcio; 373mg/100g de potasio; 80mg/100g de fósforo; 1,5mg/100g de hierro; 18mg/100g de sodio; 0,24mg/100g de tiamina; 0,05mg/100g de riboflavina; 0,4mg/100g de niacina; 10mg/100g de ácido ascórbico, fibra y ácido fítico, beta estelos y saponinas.
Estudios in vitro demostraron que el ajo mejora el sistema inmune al aumentar las células asesinas naturales (células NK). Además el aumento de los niveles de glutatión intracelular es el responsable de los efectos antioxidantes, los cuales disminuyen el envejecimiento prematuro.

Aplicaciónes terapéuticas:
Actividad antifúngica y antimicrobiana:
El ajo posee actividad antibacterial y particularmente antifúngica, especialmente contra dermatofitos y levaduras patógenas, por lo que se ha sugerido su uso en el tratamiento de la candidiasis oral y vaginal. La actividad in vivo de los extractos del ajo se determinó en un estudio realizado con voluntarios, a los que se les administraron oralmente 25 ml de extracto fresco de ajo. Se recolectaron muestras del suero y orina y se probó la actividad antifúngica en 15 especies de patógenos fúngicos. Las muestras serosas presentaron actividad contra candida y criptococos, dentro de los 30 minutos posteriores a la ingesta. La
actividad bactericida de la alicina se ha manifestado en diluciones de hasta 1/100000 contra bacterias Gram positivas y Gram negativas.
Un estudio aleatorio que compara el efecto del ajoeno ( crema al 0.6% y 1%), y terbinafina en el tratamiento de tiña pedis en humanos (dos aplicaciones al día por una semana), dio los siguientes resultados, sesenta días después de finalizar el tratamiento: la eficacia fue del 72 % para el ajoeno 0.6 %, 100% para el ajoeno 1 %, 94 % para el terbenafine. Se ha encontrado que los extractos de ajo inhiben el crecimiento de numerosas cepas de Mycobacterium, pero a concentraciones que pueden ser difíciles de
alcanzar en los tejidos. La actividad antibacterial de los extractos de ajo ha sido probada contra Staphilococcus, Streptococcus, Brucella, Bacillus, Vibrio, Klebsiella, Proteus, Escherichia, Salmonella, Aeromonas.

Actividad antiparasitaria:
La presencia de alicina y alilulfuro es la responsable de la actividad antiparasitaria del ajo. En México, se ha demostrado su actividad antihelmíntica en humanos a dosis de 200 mg de bulbo por litro de agua, dos veces por día. A una dosis de 1g/kg, en ratones, presenta una actividad contra Ankylostoma duodenale.

Acción cardiovascular:
Se ha descubierto que la alicina tiene propiedades antioxidantes, ya que aumenta los niveles de catalasa y glutatión peroxidasa sanguíneas. En un estudio realizado en Japón, se encontraron cinco compuestos sulfurados que inhiben la peroxidación lipídica en el hígado.
El ajo también ha sido utilizado para controlar la hipertensión. Preparaciones al 1,3% de alicina, aparentemente disminuyen la presión diastólica, pero no tiene efecto significativo sobre la presión sistólica. El ajo también tiene un efecto cronotrópico negativo y acción inotrópica e induce la dilatación de los vasos coronarios. Estas acciones se han atribuido a la presencia de metilaliltrisulfuro.
La administración oral de aceite de esencial de ajo reduce los niveles séricos y hepáticos de colesterol en ratas con dietas bajo regímenes de alimentación con alto contenido de azúcar. En humanos se ha observado un comportamiento similar, con una disminución del colesterol en un 28,5% a una dosis de 10g/ día por dos meses del extracto y de las LDL en un 11%, ya que el consumo de ajo reduce la susceptibilidad a la oxidación de LDL en un 34%.
Se cree que la alicina bloquea la biosíntesis del colesterol al reaccionar con grupos sulfhidrilo, presentes en muchas enzimas como la CoA, HMGCoA reductasa y otros factores necesarios para la síntesis lipídica. El ajo aumenta la actividad fibrinolítica en un 72% y 63% en sus formas cruda y seca, respectivamente, luego de al menos de 6 horas de haberse ingerido y esta acción se mantiene aproximadamente por 12 horas.
El aceite de ajo inhibe la función plaquetaria, probablemente al interferir con la síntesis del tromboxano. El compuesto metilaliltrisulfuro (MATS) es el responsable de inhibir la agregación plaquetaria a una concentración del 4-10% y su forma purificada inhibe la agregación inducida por ADP a una concentración de menos de 10 micromoles por litro en plasma (6,8). Un compuesto llamado ajoeno, formado a partir de dos moléculas de alicina, es un potente antitrombolítico e inhibe la agregación plaquetaria independientemente del mecanismo de inducción. También se reporta que aumenta la actividad fibrinolítica y presenta efectos antioxidantes.

Acción hipoglicemiante:
El ajo ha demostrado tener propiedades hipoglicemiantes tanto en animales como en humanos. Se ha notado un incremento en la concentración de insulina y un mejoramiento en el almacenamiento del glucógeno luego de la administración de ajo, sin embargo no tiene una acción antihiperglicemiante.

Actividad antineoplásica:
Se cree que la reacción de la alicina con los grupos sulfhidrilo, cuya concentración se ve incrementada considerablemente en las células de rápida división, puede contribuir a la actividad antineoplásica. El ajo contiene selenio y germanio, los cuales se considera que juegan un papel importante en la estimulación del sistema inmunitario del huésped y en la normalización de la utilización de oxígeno por parte de las células neoplásicas. Dos compuestos, el dialilsulfuro y dialildisulfuro, al ser aplicados tópicamente, demostraron ejercer una acción protectora contra tumores cancerígenos cutáneos inducidos.
Se reporta que compuestos de azufre de bajo peso molecular tienen la propiedad de estimular la respuesta inmune (estimula la actividad de macrófagos, células asesinas naturales, IL-2 factor de necrosis tumoral, interferón gama, citoquinas que están relacionadas con la respuesta antitumoral). Además, el ajo protege al organismo de la supresión de la inmunidad inducida por la quimioterapia y la radiación ultravioleta.

Otras acciones:
El ajo puede tener propiedades diuréticas y carminativas.
Algunos estudios indican que el ajo puede tener cierta actividad antiespasmódica y antiflatulenta en casos de dispepsia y puede ser utilizado en casos de desórdenes de hipermotilidad gástrica.
Cuando es inyectado intraperitonealmente en ratones, tiene un efecto analgésico y una acción estimulante sobre el útero en roedores preñados.
En ratones se ha observado un efecto hepatotóxico.
En enfermedades respiratorias inflamatorias, tosferina y bronquitis.

Usos:
La Comisión E aprueba uso del ajo como soporte de las medidas dietéticas que forman parte del tratamiento integral de los niveles altos de lípidos y en la prevención de los cambios vasculares debidos a la edad. La Comisión E aprueba los productos elaborados con ajo fresco o equivalentes .
Los productos que no garanticen las concentraciones constantes de alicina, carecen de eficacia.
Aun los productos que pueden preservar la enzima alicinasa ( que permite la formación de alicina) deben presentar cubierta entérica para evitar la degradación de la enzima a nivel gástrico.
Su uso externo se recomienda para el tratamiento de callos, verrugas, dolor muscular, otitis, neuralgias y artritis. También se utiliza en dolores menstruales y para aumentar el sistema inmune.

Efectos secundarios:
Algunas reacciones adversas son moderadas y autolimitadas, incluyen: flatulencia, dolores de cabeza, salivación, insomnio, irritación a nivel de boca, mialgias, fatiga, vértigo, disminución en los valores de hematocrito y viscosidad plasmática.

Toxicidad:
La seguridad con el uso prolongado de extractos de ajo no ha sido claramente determinada.
Una dosis única de 25 ml de extractos de ajo fresco ha causado ardor en la boca, esófago, estómago, náusea, vómito, diarrea y sudoración (1, 6,13). Exposiciones repetidas a polvos pueden causar reacciones asmáticas. Altas concentraciones usadas externamente pueden causar necrosis y alergias.

Interacciones:
Puede incrementar el efecto anticoagulante de la warfarina, se ha reportado incremento en los tiempos de coagulación con el uso concominante de warfarina y suplementos de ajo.
Un estudio reciente señala que el ajo puede inducir el citocromo P450 3 A4, lo que puede interferir con el metabolismo de agentes farmacológicos que utilicen esa vía.

Precauciones:
Se debe evitar el uso concomitante con anticoagulantes y antiplaquetarios ya que pueden aumentar el riesgo de sangrados Tampoco sse recomienda su uso en pacientes con desórdenes hemorrágicos, debido al efecto antiplaquetario y fibrinolítico del ajo.

Dosis:
Las dosis reportadas por el Physican Desk Reference for Herbal Medicine para el ajo son:
_General (dolor de cabeza, fatiga, mialgia, vértigo, etc.): 4 mg a 8 mg al día
_Tratamiento de arteriosclerosis: 600 mg a 800 mg diarios
_Hiperlipidemia: 600 mg a 900 mg diarios
_Hipertensión: 200 mg a 300 mg tres veces al día.
Otras dosificaciones reportadas son:
_400 mg 2 a 3 veces por día, equivalente a 1200 mg de ajo fresco o 10 mg de aliina
estandarizada para proveer 4 mg de alicina total.
_La dosis diaria máxima aprobada por Comisión E es de 4 gramos de ajo fresco ( un diente de ajo).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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