lunes, 12 de abril de 2010

Embarazo de riesgo

En la actualidad muchas mujeres embarazadas consiguen compaginar su estado de gestación con su labor profesional, tratando que su situación afecte lo menos posible a sus responsabilidades laborales.

El problema surge en aquellas profesiones en las que compatibilizar trabajo y embarazo resulta cuanto menos imposible, ya que el puesto que desempeña la mujer embarazada conlleva una serie de riesgos que impiden su desempeño, como son por ejemplo aquellos puestos que requieren cargar pesos, posturas poco ergonómicas o el contacto con productos tóxicos… en estos casos se pone en peligro la propia salud de la mujer embarazada o del feto.

Ahora bien, las mujeres embarazadas además de beneficiarse de la prestación de baja maternal para cuando llega el momento de dar a luz, también cuentan con otro apoyo por parte de la Seguridad Social. Se trata de una prestación económica cuyo objetivo es cubrir la pérdida de ingresos que se produce, cuando la trabajadora es declarada en situación de suspensión del contrato de trabajo por riesgo durante el embarazo. Son casos en los que, debiendo cambiar de puesto de trabajo o de actividad por otro compatible con su estado, dicho cambio no resulta posible por motivos justificados.

Prestación a cobrar

100% de la base reguladora.

Condiciones necesarias para que se de un embarazo de riesgo

Además de tener un embarazo sin complicaciones, para que la prestación por riesgo se conceda, la trabajadora debe cumplir una serie de requisitos:

  • Estar afiliada y en situación de alta en la Seguridad Social.
  • A diferencia de otras prestaciones, no se exige un periodo mínimo de cotización.
  • La trabajadora debe acreditar estar embarazada.
  • Certificar la posibilidad de que el desarrollo de su actividad laboral perjudique la salud de la trabajadora o a la del propio feto.
  • Debe darse la circunstancia de que la empresa no disponga de otro puesto de trabajo libre de riesgo en el que reubicar a la empleada.

¿Cómo se tramita?

La trabajadora deberá comunicar a la Entidad Gestora o a la Mutua la suspensión del contrato o actividad por riesgo durante el embarazo, acompañando:

  • Informe del Médico del Servicio Público de Salud que la asiste.
  • Declaración de la empresa o de la trabajadora por cuenta propia sobre los trabajos y actividades realizadas, condiciones del puesto de trabajo, categoría, riesgo específico, etc.

Los servicios médicos de la Entidad Gestora o de la Mutua, emitirán certificado médico acreditando que las condiciones del puesto influyen negativamente en la salud de la trabajadora o del feto.

La trabajadora entonces presentará la solicitud según modelo oficial a la que acompañará, además de los documentos anteriores, la declaración de la empresa sobre inexistencia de otro puesto compatible con el estado de la trabajadora.

La solicitud de documentacion puede presentarse en cualquiera de los centros de la entidad gestora (INSS) o de la Mutua y la resolución de la prestación debe comunicarse en un plazo máximo de 30 días desde su solicitud.

¿Cuándo se inicia la prestación?

Trabajadoras por cuenta ajena: el derecho nace el mismo día en que se inicia la suspensión del contrato por riesgo durante el embarazo.

Trabajadoras por cuenta propia: el día siguiente a aquel en se emite el certificado por los servicios médicos de la Entidad Gestora o de la Mutua.

Ana Belén Siles es licenciada en Derecho por la Universidad de Valencia y actualmente trabaja en el departamento de RRHH de una empresa a nivel nacional.

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